Lo increíble es la verdad
Juegan blancas y empatan
Dos peones negros están a punto de coronar y no hay manera de impedir que por lo menos uno de ellos lo logre. Pero que ganen los trebejos oscuros ya es otro cantar. El francés Henri Rinck, que se especializaba en misiones imposibles para la mayoría, demuestra en esta obra suya, publicada en 1905
